¡Te queremos, Galito!

Cuando uno comienza a soñar muy pocas veces cree que los sueños se van a cumplir, tampoco sabe que en el camino se va a encontrar con personas maravillosas y nunca… nunca asume que hay un momento en que tiene que decir “adiós”.

Hoy escribo para despedir al Galito, nuestro chef, nuestro maestro, nuestro compañero, nuestra mano y, desde luego, un pedacito de nuestro corazón.

Juntos crecimos como profesionales, compartimos los enredos de criar a nuestros hijos, el reto de superar dolores y la valentía de ser humildes en los éxitos. El Galito no solamente sazonó nuestros platos… le puso sazón a los momentos difíciles, echó polvitos mágicos a nuestros miedos, puso a hervir las alegrías, hizo un gran refrito con todos los bellos momentos y sacó lo mejor de sí mismo y de nosotros.

Por eso y más, ahora le quiero decir ¡¡GRACIAS!! La solidaridad que nos unió hizo que seamos más grandes y mejores. Veo su rostro sonreído y agradezco su presencia en nuestras vidas, veo su cabello blanco y recuerdo perfectamente el primer día en que llegó a buscar trabajo en Machachi… y agradezco ese día.

Es el maestro de hombres y mujeres que pasaron por las cocinas de Machachi, San Luis y sus enseñanzas llegaron hasta Cayambe. Por eso, en nombre de todo el equipo Café de la Vaca también le quiero agradecer.

Estamos tristes por su partida, pues se queda un espacio vacío en el Café de la Vaca que nadie, nadie podrá llenar. Estamos tranquilos por su partida porque en sus recetas y secretos vivirá su conocimiento y esfuerzo. Estamos felices por su partida, pues sé que es joven, fuerte y sabio como para disfrutar en tranquilidad ese tiempo libre que tanto necesita. Tiene el impulso para acompañar los nuevos sueños de sus hijos, para jugar con los nietos o para “hacer lo que tenga ganas de hacer”.

Hoy brindo por este caballero que se llama Galo Ricardo Chancusa y brindo porque le veo salir por la Puerta Grande, sabiendo que el Café de la Vaca será su hogar por siempre, su creación, su espacio, su escuela y podrá regresar cuando desee, cuando nos extrañe o cuando crea conveniente.

Que esta nueva etapa esté llena de bellos momentos, buenos amigos y una que otra bella enamorada.

¡Salud y larga Vida!

TE QUEREMOS, GALITO…. TE QUEREMOS, GALITO.

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